11 de febrero de 2008

Maniquíes

Nunca he sabido porqué, pero siempre que veo un maniquí me quedo observándolo. Pero nunca me fijo en la ropa que alguna persona le escogió, sino que me dedico a ver su mirada, trato de buscar algún resquicio de vida en sus facciones, trato de imaginar qué puede estar pensando, me imagino cuántas cosas han pasado en frente de sus ojos perdidos ...

Es como si todos en algún momento de nuestras vidas hemos sido maniquíes. Todos nos hemos quedado mirando el mundo, inmóviles y mirando la nada, por muchas razones: Miedo a lo que viene, tristeza, por una espera angustiosa, etc.

....Y ahí están. Quizá a tu lado. Los maniquíes. Mirando el pasado, inmóviles, con el alma congelada por el miedo o por la espera. Deseando de corazón que un rayo de valentía los ilumine y los vuelva a la vida, o simplemente, que el destino se apiade de ellos y termine su agonía... esa que los está convirtiendo en simples figuras con forma humana, pero sin alma...