26 de septiembre de 2006

Sopa de Dudas


Recuerdo que hace unas semanas le dije a Pablo, cuando hablábamos sobre mis prioridades y las cosas que estaba haciendo,
la siguiente frase : "Haré todo lo posible, para seguir trabajando aquí, hasta que los huesos me digan que no".

Y por estos días, ellos me llaman a gritos. Mis huesos me piden que pare. Influenciados por mi mente, cabe decir.

Es extraño, no es cansancio, no es agotamiento al extremo.
Pero llegó el momento, luego de 4 años de trabajo en la iglesia, en que estar ahí no es grato, no es un placer, no es un gusto.
Ya no es como antes, como cuando podía llegar a quedar sin energías luego de una actividad, pero con el alma llena, sobrepasada de felicidad.

Y todo se pone tan complicado al pensar en un posible retiro, que cada día que pasa mi cabeza piensa más y más sobre el problema,
sin saber aún qué hacer. Las aristas son muchas, y los contextos también.

Este año, en el trabajo parroquial, he hecho cosas que sinceramente no tendría por qué haber hecho, cosas que no me corrspondían.
Este año todos hemos sido parte de actividades grandes que hemos llevado a cabo casi solos. Por no decir, totalmente.
Este año, el hecho de que me haya convertido en un "impresindible", me agotó, y me disgustó.
Como coordinador me he sentido muy poco apoyado y no solamente yo, sino que coordinación en general, por nuestro jefe,el Coordinador General.
Siento que él ha sido muy irresponsable en su labor de guiarnos y nos ha dejado a la deriva, teniendo que hacer cosas que no nos corresponden.
Y ése hecho principalmente hace que mi motivación se vaya al barranco. Odio que no se tomen las responsabiildades como se deben,y que por consecuenia de esto
haya gente (en este caso, los coodinadores, yo, monitores, etc.) que tenga que hacer trabajo extra.

Detesto que se aprovechen de mi nobleza. De la mía y de la de los demás.

Por otra parte, es.. frustrante... reventarse tanto tiempo, ocupar horas y horas de tu semana para gente que con suerte lo valora y lo aprovecha.
Que llegues con todos los ánimos a pasar un tema y que tu gente no te responda. Que crean que todo da lo mismo. Que no ven que uno da todo por ellos.

Tiempo...tiempo...ya no tengo tiempo.Para nada.
Y de hecho, cuando me he hecho el tiempo, dejando de participar en cosas de confirmación, ha sido...ha sido tan grato sentir que el tiempo lo ocupas en tí, en tus amigos, en estar con ellos.
He dejado muchas cosas de lado por cumplir con un trabajo que es parte de mi vida, pero que me ha quitado mucho, y que a la vez me ha dado demasiado.


Y el punto de cambio en todo esto es.. que...Que hay gente dentro de ese mundillo por la que seguiría dandolo todo.
Que el entorno, los monitores, el ambiente, es para mí, único.
Que los extrañaría demasiado.
Que los voy a extrañar, de hecho.
Es tan grande para mí el mundo que dejaría que no lo quiero hacer....

Pero, como diría Sol... tengo que seguir mi leyenda personal, por lo menos la que yo estoy modelando para mi vida...

Quizá la decisión está mas que tomada...
Y quizá pasará un tiempo y extrañaré tanto todo...que como irina dijo.... Volveré.

Bueno, de hecho volveré...algún día.
Si es que me voy.

Nótese, estoy confundido. Metido en Un plato de Sopa.

Sopa de Dudas amargas.(y de dulces dudas también..jajajaja)

Esteban Varas G.

12 de septiembre de 2006

El huevón que todos llevamos dentro.


Mucha gente podrá decir que no se considera huevón, o huevona en su correspondiente caso. Muchos podrán hacerse los vivos, los inteligentes.
Incluso muchos me dirán huevón al leer esto.
Pero el hecho es claro. Todo chileno, y solo por el hecho de serlo, de nacer en esta larga y angosta faja de tierra, nace con el derecho, la obligación y la responsabilidad moral de ser huevón durante toda su vida.
Incluyéndome.

Hace una semana fuí con mi madre a ver el estreno del cine chileno del año, la película de Boris Quercia "El rey de los huevones", que de hecho ha atraído a mucha gente a verla.
Identificación?.Curiosidad?. Ni idea. Solo puedo comentar que en mi caso (y como mucha gente lo dijo en tono de broma) me sentí identificado en varias partes de la película, y en otras reconocía a varios personajes que configuran mi entorno. Muchos nombres y situaciones que yo viví o que gente cercana a mí vivió fueron plasmadas en esa película.
Y salí pensando en muchas cosas. Por ejemplo, en el hecho de que cada persona en este país tiene algo de huevón o de huevona. Eso de que siempre nos dejen fuera de cosas, de que nos hagan tontos con cosas prestadas, que nos pidan favores en extremo imposibles, pero que nosotros terminamos haciendo igual, que nos pidan dinero y que nunca nos lo devuelvan, que nos quiten a la mujer ( o al hombre) que amamos, y que nos conformemos con todas las cosas malas que nos pasen. Como que eso estuviera grabado en nuestras mentes. Como que no pudiéramos escaparnos de ello.
Que será eso?. Una maldición?. O un regalo proveniente de nuestros antepasados? De hecho, los descubridores de nuestro querido país también fueron bastante huevones al creerse el cuento de que llegando aquí iban a encontrar un paraíso, lleno de oro y de piedras ultrapreciosas.
Estos personajes que sin lugar a dudas fueron los próceres de la patria, anduvieron largo tiempo atravesando el desierto más árido del mundo, cruzando la cordillera de los Andes, viajando años y gastando mucho dinero, para llegar a lo que hoy es Chile y encontrar que con suerte habian indios.

Huevones.

Pero, ahora la duda es otra. Será que ser huevón es tan malo como lo pintan?. O como les enseñan a los niños?. Dicho sea de paso, es por algo que los niños aprenden de mala manera el significado de la palabra. Porque eso del chiste del niñito que juraba que se llamaba huevón porque su papá lo llamaba siempre así no tiene mucho de ciencia ficción.

Para mí, un huevón declarado pero común y corriente (esto es, no más huevón que los demás), la definición de la palabra nos lleva a que lo que nos han enseñado está incorrecto en cierto sentido. Nunca se me había ocurrido definirlo así, pero Boris Quercia le explica al hijo de Angie Gibaja que el ser huevón viene de ser "hüenón", o sea, de ser un tipo en extremo bueno, que se conforma con lo que tiene y que es capaz de hacer de todo por los demás, sin importar si recibe algo a cambio o si ha sido humillado o han pasado por encima de él. Vive la vida resignándose con lo que tiene, sin dejar por esto de esforzarse para cada día ser mejor; y confía en que el mundo es tán "hüenón" como él.
Pero como eso nunca pasa, su vida siempre es pisoteada por alguien menos huevón que él.

Gracias a Dios mi vida como huevón no ha sido tan trágica en ese sentido. Aunque en el plano amoroso me he de confesar totalmente huevón. Eso de que tengas que terminar de amigo con alguien que amas me ha pasado muchas veces, y solamente me tengo que confrmar y tragarme el orgullo y hacer que nada pasa.
Hacerme el huevón.

Y bueno, soy huevón, y qué?. Acaso ustedes no lo son?. Todos tenemos algo de huevones.


Esteban Varas G.

4 de septiembre de 2006


Es extraño cuando quieres hablar de algo de lo cual no puedes contar nada...
Pero creo que la mejor manera de hacerle saber a los que me rodean de qué se trató esto...es con acciones.
Vivir una experiencia como eje en el lugar de mi vida... del cual tengo grandes y maravillosos recuerdos, de verdad que fué inpagable...
Los recuerdos, las visiones, los amigos, los momentos me los llevo a la tumba.
Compartir con gente que no conocía, sentir....volver a sentir...

Hay muchas cosas que decir....pero nada se puede contar...
Eje....vivanlo...

Amigos...los quiero demasiado..de verdad que los extraño a todos!!!
familia...la verdad es que conseguí valorarlos caleta...muxas gracias por todo!!

y a todas las personas que pensaron en mi en este fin de semana...
muchas gracias...
y no crean que nada les llegará...

Hoy y siempre tendré mi corazón lleno de ganas de entregarles amor a todos ustedes!

Gracias a Dios... por ayudarme en este viaje dentro de mi espíritu.

Esteban Varas G.

1 de septiembre de 2006

I woke up when September started. When the Sun started to shine....


La lluvia de ayer, que a todos sorprendió, mas que nada me alegró de sobremanera.
Espiritualmente, era lo que necesitaba. Limpiarme con el agua del cielo.
Despojarme de todas esas ropas sucias, de todos los malos momentos, de la época obscura.
De los malos recuerdos, de las malas situaciones.
Del dolor que sentía. De la frustración que como nunca acarreaba sobre mis hombros.

Y es que de hecho, Agosto no fué un mes placentero para vivir.
De hecho, siempre he tendido a odiar Agosto.
Dias nublados, con viento, melancólicos para quien no quiere recordar. Tristes para quien quiere salir de las penas.
En un día de Agosto lloré con más ganas que nunca, suponiendo que todo estaba perdido.
Y Suponía bien. Lo que no sabía era que lo que había perdido era mucho más de lo que creía.

Y recién esta semana logré entender cuánto habia quedado fuera de mí, en una manerda de recuperar mi paso por la vida.
Esta semana me ví caminando ciego, sordo y mudo frente a todas las cosas que me pasaban.
Me ví sin fé, sin la necesidad (que antes era constante) de sentir y expresar lo que sentía.

Me sentía vacío.
Lo había perdido todo. Mejor dicho, todo lo que me importaba de mí.
Mi espíritu. La esencia.

Lo había perdido todo por intentar entregarlo algua vez.
Y en quien depositaría mis esfuerzos, los hizo a un lado.

Y sin espíritu, por mucho que la razón quiera imponerse en los caminos de mi vida, es inútil.
Siento, y luego existo. Pero qué hago si no puedo sentir?.
La frustración y el fracaso llegarían como una respuesta obvia.
Por mucho que estudiase, por mucho que me esforzase... maktub.
Si, así es. MAktub.

Llegúe a mi casa, entré rápidamente al baño y al verme en el espejo con los ojos rojos y mi rostro ligeramente desfigurado,
comprendí que ya era suficiente.
Es cierto, había vuelto de mi período de "muerte temporal", pero algo se me había perdido en ese retorno.
Y estaba dispuesto a volver allá y traerlo de vuelta.

Y llovió, en el último día de un mes para olvidar.
El cielo lloró como para pedir perdón. Como para demostrarse arrepentido y con ganas de reparar lo hecho.
Limipió de apoco mis heridas.Me alegró.

Y me preparó para abrir la puerta y salir del invernadero donde estuve... donde habité en todo este tiempo.
En el invernadero donde guardo mis más profundas penas.
En el invernadero donde me encierro en mi mismo.
De donde es dificil salir, y al cual generalmete en mi no es fácil entrar.

Pero en este tiempo, estuve dentro de él.
Por emergencia.

Porque añoraba Septiembre, y todo lo que me trae a la mente y al corazón escuchar esa palabra.
Porque en el primer día del mes, conocí a un grupo de personas y a un ángel.
Un ángel de aparente dulzura que provocó en mi los sentimientos más puros. De los que brillan y de los que obscurecen la vida.
Porque es en este mes que junto la mayor colección de recuerdos de una época que no olvidaré jamás.

Y lo mejor de todo. Septiembre seguirá acumulando recuerdos para mí.
Porque llega a mi una experiencia desconocida, mágica y dentro de todo, importante y por lo que me han dicho ..maravillosa.
Viviré eje en las próximas 48 horas. En el momento preciso. Cuando más lo necesitaba.

Acabo de despertar...Cuando Septiembre empieza.Cuando el sol empieza a Brillar.

Esteban Varas G.